“Si estudio, no es por saber más, sino por ignorar menos”
La necesidad de ser estudiante se hace
evidente en la medida que fomento en mí mismo el menester del aprendizaje. Se transforman en melodía las palabras, cuando las puedes
combinar. Son también un hecho que al hacerlas complejas y llenas de
significado no serán efímeras.
Que me hace profesor? visitar nuevos conceptos, interpretar
un nuevo rol, los sonidos del conocimiento, el olor a aula, el sabor que se siente
en el aroma a crecimiento, todo ese conjunto místico en donde finalmente se
formaliza de alguna manera el eterno compromiso de hacer consecuentes mis
palabras, perfeccionar mis instintos, edificar. Proveer a todos de alguna manera del proyecto estudiantil
que promuevo, argumentando una base sólida sobre la que se puede edificar aulas
, confiando concretamente en mis actos.
Que me hace maestro? El tener la convicción de mis actos, la
realidad que emano con la certeza de mis apreciaciones y la veracidad de mis
palabras. Es importante el cómo hacemos en cada diferencia un aporte y
cómo nuestra propia estructura del pensamiento la hacemos un modelo a seguir. No
es fruto lo que nace de un suspiro, sino fruto el que se forma a través de un
proceso. Si el estudiante no es el eje del empeño, mas entonces cuál? Formador
de patria, es participe en el desarrollo, convencido en estos parámetros me
muevo hacia la búsqueda de convertirme en imagen. El triunfo de muchos puede ser consecuencia de
mis actos y el fruto de mi transcurrir.
El producto final, no es más que una excusa para trabajar en
mi. En donde "La felicidad no es el fin... es el camino."
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